en unas ruinas en calzada de tlalpan 

hay un cuarto que es nuestro

donde yo puedo ser más yo eternamente

y tú puedes ser quien quieras

en el santuario del placer todo cambia

los golpes son tus besos

arriba no es abajo

las heridas se lamen y las lágrimas se abren

en el santuario del placer hay un cuarto 

donde yo puedo ser más yo por un rato

y tú

ytú ytú

ytú ytú ytú ytú ytú

en ese hotel existe una cama

donde tu lengua es ley, leyenda y lacra

y a estos labios los despellejas

​cual miguelitos sangran

en una cama en calzada de tlalpan

cielo sexo sangre y sudor se entrelazan

y las paredes quiebran la noche con sus llagas

con risas y golpes

mordidas y amores