El preso confeso retumba en su tumba de huesos
pidiendo clemencia a tus besos
Y te siento y me siento por medio de versos,
por miedo del rostro que ya no recuerdo

y así, aunque el tiempo haya borrado tus facciones queda en mi una reminiscencia
que me sigue día y noche, y son
Aquellos ojos verdes...

Fueron tus ojos los que me dieron el tema triste de mi canción
fueron tus ojos claros, eternos
ojos que han sido mi perdición.
Noche oscura, noche eterna,
soporta mis besos al aire, mis rezos, reciclados versos,
que del amor ya todo se ha dicho 
y lo que no es olvido

Y yo solo pido:
Quien sepa de amores que calle y comprenda

Confiado de olvidarte jugaba con tus recuerdos 
mientras la noche aclaraba y un cigarro me fumaba
Eras libre como el viento y peligrosa como el mar,
una rima cuerpo y cara, y tu beso charlatán.
Ha pasado una semana y tu voz amembrillada
me susurra por las noches ecos de aquella velada
Me pensaba gavilán, victorioso, con su presa
pero me tornó en paloma tu fantasma en mi cabeza

Y así, la música en la radio me entierra una daga cruenta 
cuando escucho la canción que te dedico aunque no sepas
y que dice así:
Aquellos ojos verdes serenos como un lago 
en cuyas quietas aguas un día yo me ahogué
no saben la tristeza que a mi alma le dejaron 
aquellos ojos verdes que yo nunca besaré